HUéRFANOS: Cuando algún familiar querido desaparece decimos que nos hemos quedado huérfanos. De la misma manera nos queda un sentimiento de orfandad cuando una persona amiga, muy entrañable, se nos va llevándose con ella un tiempo que ya no volverá. Así ha sido con la marcha del socio número 4 Manuel Fernández Gómez, Manolo Gómez para los que lo conocíamos.
El otro día mientras calentaba en la deshauciada pista de albero, recordaba aquellos buenos años de sábados de tenis con los viejos amigos del club. Me vino a la memoria la garra con que jugaba -Manolo el Pinche dice que uno es como juega-, el fair play que aplicaba a todos los aspectos de su vida, el savoir fair (saber hacer) en todo momento y su inquebrantable lucha que, curiosamente aplicó en su partido con ese top ten que es esa terrible enfermedad. Y nunca se descompuso, siempre mantuvo alto su talante y su elegancia para con las dificultades que se le habían puesto en el camino. Siguió viniendo puntual cada sábado para seguir saludándonos y compartir con su querido hermano confidencias de última hora. Le vamos a echar de menos, curiosamente la pista donde pasamos tan buenos ratos también ha desaparecido por mor de los nuevos tiempos de padel, pero no lo olvidaremos. Gracias Manolo por los momentos que compartimos, tu familia, en estos tristes momentos, tiene que estar orgullosa de ti, porque has dejado una estela de elegancia y humanidad en la memoria de todos. GRACIAS.
Antonio R. Daza

