LA MARCHA DE UN AMIGO

Uno no deja de dar crédito a esta triste noticia. Nunca creemos que somos perecederos, que todo y todos tenemos fecha de caducidad. Pero en el caso de Rafael no salimos de la consternación. Un socio, un «amigo» que va dejando huella en cada paso que da. Porque su buen hacer, su paciencia, su sencillez y humildad se ha quedado prendida en la retina de la memoria de los anales de nuestro club. 

Rafael se marcha sin hacer ruido, fiel a su estilo, pero nos deja un camino ejemplar. Quiero expresar mis condolencias a su familia -especialmente a Toñi- que dentro del dolor de estos momentos les queda el orgullo de haber estado cerca de un gran hombre, de haber compartido años de luchas y alegrías. 
Al amigo, socio y compañero un «hasta siempre» y gracias por tus sabios consejos de filósofo de la tierra que nos diste, gracias por la paciencia infinita que mostraste, gracias por todo Rafael.
ANTONIO R. DAZA